En el último artículo de Inmediatamente, presentamos la importante realidad respecto a que la
Iglesia Institucional de la Civilización Occidental ha entrado a la “post”-modernidad
habiendo partido de la era de la iglesia “moderna”. La era moderna inició durante el
Racionalismo del siglo XVII, y de la consecuencia de este, el periodo de la Iluminación. Fue
una época durante la cual el hombre buscó dentro de sí mismo, apoyándose en la razón y
creyendo que esto era todo lo que necesitaba para poder vivir. Así que el hombre, a través de
su razonamiento, se proyectó a sí mismo como la medida de todas las cosas, haciendo a un lado
su necesidad de Dios y de la revelación de Dios.
El Periodo Moderno
Existió tanto una reacción secular como religiosa en el mundo en contra de la Reforma
Protestante. La Iglesia Católica Romana a través del Concilio de Trento organizó una
Contra-Reforma. De la misma manera, el mundo secular humanista dio lugar al nacimiento de de
su propia contra-reforma a través de los poderes del Periodo de la Iluminación. La Reforma
trajo un avivamiento en la hermenéutica de las Escrituras, haciendo a la Biblia una fuerza
motivacional para culminar dispersando el Renacimiento en todas las áreas de la vida. A
través de la predicación de la Reforma, la Biblia había tenido una nueva visión amplia; como
respuesta a ello, el Periodo de la Iluminación negó la presuposición de la Reforma
Protestante acerca de la Biblia.
La pregunta podría ser la siguiente: “¿Acaso Dios en Su providencia permitió la honorable
búsqueda del Renacimiento dentro de muchas áreas del pensamiento humano con la finalidad de
guiarlos a los logros de la Reforma Protestante? Considerando esta probabilidad, entonces
¿Cuál fue el camino que siguieron los hombres que rechazaron la luz de la Reforma? Al
rechazar la revelación, entonces ¿Qué se convirtió en la fuente de su verdad? Su sendero los
guió directamente al Periodo de la Iluminación y a su era de la verdad a través de la razón.
Esto originó el inicio del periodo “moderno”. Algunas mentes brillantes del periodo moderno
fueron David Hume, Emmanuel Kant, y Jorge Hegel. Fue durante este periodo “moderno” de razón
autoritaria del hombre, que el Liberalismo y Modernismo nacieron dentro de la Iglesia
Institucional. La Era Moderna dio inicio en los 1600’s y culminó muy probablemente en los
1960s.
El Periodo Postmoderno.
Durante los 1700’s, el Unitarianismo se levantó como un hijo poderoso del Periodo de la
Iluminación. En los 1800’s, el Liberalismo se convirtió en otro producto de la Iluminación.
Ambos afectaron profundamente la iglesia al rechazar la revelación y su confianza sobre la
razón para dirigir y dominar la iglesia. El Modernismo fue un producto del Liberalismo, el
cual surgió dentro de la iglesia un siglo y medio después de haber nacido en el mundo
secular. No fue sino hasta el siglo XX que las cosas empezaron a cambiar drásticamente,
especialmente a finales de la Segunda Guerra Mundial. Aunque la Primera Guerra Mundial había
tenido un profundo efecto sobre la teología, los tiempos posteriores a la Segunda Guerra
Mundial llevaron a la teología hacia el Postmodernismo. La Teoría de la Evolución se
posesionó sobre las escuelas; y la sociedad comenzó a rechazar más y más otras creencias
cristianas.
Promoviendo los poderes del Existencialismo, la era Postmoderna de la iglesia comenzó en
Europa, primeramente a través de la Neo-ortodoxia. En 1948 nació el Neo-Evangelicalismo; este
mismo año trajo el nacimiento del Neo-Pentecostalismo, el cual se convirtió en el Movimiento
Carismático alrededor de 1966-1967. Otras dos entidades que también nacieron en 1948 son: El
Concilio Mundial de Iglesias y la nación de Israel. El Concilio Mundial de Iglesias demandó
dos cosas: Primeramente, fue un movimiento que hacía el llamado al ecumenismo de todas las
fes cristianas. Pero para que esto pudiera llevarse a cabo, la revelación y la razón tenían
que caminar juntas; el Periodo de la Iluminación destruyó la revelación, y ahora, el
surgimiento del Postmodernismo destruirá la razón. La segunda cosa que demandó el Concilio
Mundial de las Iglesias era presionar para que todas las religiones de manera global se
juntasen. Para que esto se llevase a cabo, la palabra iglesia debía ser eliminada. La
era Postmoderna nos llevará al fin de la era de la iglesia, porque ahora el término
iglesia se ha convertido en un enemigo del ecumenismo global. Es nuestra firme
creencia que vivimos en los tiempos de la Época de la Iglesia de Laodicea, y el Rapto
terminará con el concepto de iglesia. Aun la iglesia pública de nuestros días está declarando
que la humanidad está en un punto dentro de la historia donde los cambios drásticos deben
llevarse a cabo dentro de la iglesia, de lo contrario ésta no podrá mantenerse en ritmo con
todos los cambios que se están llevando a cabo en la sociedad secular debido a la era
Postmoderna.
A través de una variedad de ciertos escritos teológicos y filosóficos, el Postmodernismo fue
concebido a finales de los 1800’s y nació en los 1920s. Sin embargo, este movimiento no hizo
su aparición dentro de la iglesia sino hasta los 1970’s y los 1980’s, y no fue sino hasta los
1990’s que llegó a su madurez. El Postmodernismo cambió la presuposición de la vida,
políticamente dentro del gobierno, y religiosamente dentro del Neo-Cristianismo.
De igual manera se puede observar que en 1979, cuando el término Nueva Era se dio a conocer,
fue exactamente en armonía con la filosofía Postmoderna. El Movimiento Nueva
Era—verdaderamente una parte del movimiento postmoderno—incluyó a la religión. También
promovió la deificación de la maternidad de la naturaleza. Ha popularizado medicinas
alternativas, hierbas, y remedios naturales. Aunque estas cosas en sí mismas no esté mal
usarlas, en el Postmodernismo nos regresan a los tiempos de la simplicidad donde la diosa
Madre Naturaleza nos controla, nos sostiene, y nos conforta. Este es un Postmodernismo que
tira al viento toda razón cambiándolo por una nueva experiencia espiritual y holística.
Entre los numerosos factores contribuyentes en la transición del Modernismo al
Postmodernismo, el surgimiento de varios movimientos radicales en los 1960’s jugó un papel
importante. Esta década en nuestra historia fue marcada por una gran confusión y un gran
trastorno en la cultura, en el estilo de vida, y en la música de los jóvenes. Especialmente
en la influencia cerebral de su música, fue un tiempo en el cual el Surrealismo, una forma de
Existencialismo, se apoderó de la juventud. Aun el proceso de su manera de pensar cambió
cuando ellos rechazaron el uso Modernista de la razón cambiándolo por el mundo imaginario que
se encuentra en la experiencia de las drogas. Esta cultura desligó la mente de la razón,
“despertándola” a una conciencia postmoderna más allá de la razón. Verdaderamente fue una
época donde los principios bíblicos y morales de los absolutos fueron destrozados a través de
una generación entera. Esos diez años trajeron cambios drásticos en nuestro país y finalmente
a través de toda la Civilización Occidental, preparando el camino para una nueva nación
Estadounidense y una nueva conciencia en la iglesia.
Hoy ya hemos pasado esa época; los conceptos antiguos de Liberalismo y Modernismo están
menguando mientras que una iglesia innovadora está surgiendo dentro del mundo Postmoderno. El
mundo Postmoderno requiere de una sociedad poderosa y de cambios drásticos en los gobiernos,
corporaciones, educación, y aun en el pensamiento día a día en nuestro vivir.
Cuando reconocemos la pre-suposición de cierta sociedad, al mismo tiempo estamos reconociendo
la raíz de su existencia. No es tanto la superestructura de la iglesia lo que cambia
primero—son sus raíces las que cambian. La superestructura de sus ideologías continuará
cambiando; sin embargo, para un cambio de una filosofía moderna de la Iluminación a una
postmoderna, se necesitará un cambio radical en las raíces del pensamiento.
La Iglesia Emergiente
La nueva terminología para la iglesia está todavía en proceso hoy en día. Ni siquiera los
líderes pueden decirnos hacia dónde nos dirigimos en el futuro. Un requerimiento del
Postmodernismo en la religión es la aniquilación de todas las cosas identificadas con la
iglesia o con Jesucristo. Cuando esto se lleva a cabo, ¿Cuál es la posición de la iglesia
dentro de la era Postmoderna? Esta es la realidad actual de la iglesia: desconocida. La
iglesia es solamente un estado fluido en el limbo—la posición clásica del Existencialismo.
Un ejemplo de los requerimientos del Postmodernismo es la sustitución de la palabra
pastor sustituida por la palabra facilitador. Un facilitador es aquel que
ayuda, que facilita; es aquel que mantiene la iglesia funcionando. El facilitador es aquel
que mantiene algún sentido de enfoque en este camino sin destino. Este facilitador, facilita
las asambleas de la gente más que las asambleas de la iglesia. Un facilitador
es como el maestro inepto de Escuela Dominical quién únicamente presenta un texto de la
Biblia y permite que cada uno dé su propia interpretación sin dejar claramente resuelto el
pasaje. Esto es el Postmodernismo. Tal manera de enfocar la interpretación de la Biblia
únicamente alimenta el orgullo de la gente. Cada uno siente que tiene el derecho de decirlo a
su modo, pero en tal clase de Biblia no se llega a ninguna conclusión. Pueden existir hasta
cinco diferentes opiniones acerca de un pasaje, y el facilitador dirá, “Bueno, cada una de
sus interpretaciones nos trae algún beneficio, así que, tomémoslo y pasemos al siguiente
pasaje”.
La situación antes mencionada que a su vez es tan común, es un clásico ejemplo prominente en
la fiebre de iglesia-emergiente. La iglesia emergente cree que estamos en un tiempo de
pluralismo. Vivimos en una sociedad pluralista, y cuando se refiere al entendimiento de la
Palabra de Dios, entonces necesitamos de una presentación pluralista. Así que, las mega
Iglesias envían cuestionarios por correo preguntando a la gente de la comunidad qué cosas les
gustaría que hubiese en una asamblea religiosa. Esta mentalidad sensible-a-buscadores le da
prioridad a lo que la gente desea antes que lo que la gente verdaderamente necesita. Si a
ellos les gusta la música Rock o la música disco, si esto es lo que ellos están buscando en
sus vidas, entonces debemos ser sensibles a sus búsquedas. Ellos no quieren que alguien de
manera dogmática les diga manera en cómo deben vivir, cómo deben interpretar las Escrituras.
Así que ellos se han abierto para que cada uno pueda expresar su sensibilidad acerca de
cualquier pasaje de las Escrituras. Este es el acomodarse al mundo. Es el acomodarnos a la
sociedad.
De acuerdo a los lectores de la iglesia emergiente hoy en día, esta es la manera como debemos
promover la religión. Debemos ir a donde los peces están, donde los buscadores están. ¿Qué es
lo que están buscando? Ellos no están buscando a Dios; ellos buscan una reunión social. Ellos
desean sentirse amados. Ellos desean ser entretenidos más que les digan lo que deben hacer.
Todos deben ser sensibles a tales necesidades. ¿En dónde parará todo esto? De aquí a tres
años, ellos estarán buscando algo diferente, y entonces tendremos que cambiar según el flujo
de su búsqueda.
El pensamiento postmoderno es para la vivencia Existencial de la gente: ellos están
lastimando, han sido heridos, están deprimidos; por lo tanto, debemos acomodarnos a ello. A
través de su ministerio “In Touch” (En Contacto), el Dr. Charles Stanley es uno de muchos
dentro del mundo evangélico conservador que están uniéndose a la mentalidad de la iglesia
emergiente. Podremos notar que no hay un púlpito o aun un atril en su programa de televisión.
Caminando de atrás hacia delante y viceversa, y alejándose de la “predicación”, se está
convirtiendo más en un “formato de programa de espectáculos” con la gente. Debido a que la
audiencia sensible-buscadora mira al púlpito como un símbolo muy intimidante, su ausencia
hace que la enseñanza de la Biblia sea más cálida e inofensiva. Se presentan varias maneras
de cómo vencer algún daño, pero casi nunca se menciona al Señor Jesucristo. El Evangelio se
predica cada vez menos, y cada vez más se predica acerca de los aspectos -así-llamados-
neuróticos y psicóticos de una sociedad deprimida. La iglesia necesita emerger con la
finalidad de acomodar tal daño, este espíritu herido, esta sociedad deprimida.
En realidad, la gente no está caminando con Dios. De hecho, la inmensa, la vasta mayoría no
conocen nada acerca de Dios; lo que ellos desean el Domingo por la mañana es tan sólo un
breve remedio superficial. Esto es lo que están “buscando”. Ellos no quieren escuchar las
frases de los mandamientos bíblicos, “No harás esto”, “No harás aquello”. Ellos buscan algo
que tranquilice sus heridas, que los harán sentirse bien, algo que les sea inofensivo. No
quieren que alguien les diga “tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo”
(Apocalipsis 3:17).
Por estas mismas razones, la iglesia emergiente está presionando por adoptar un nuevo
estándar de vestir. Usted lo mirará aun como parte de la publicidad de las Iglesias en los
periódicos locales—vestido casual-. Pero aun más, recientemente una iglesia anunció que
dentro del santuario de la iglesia o “auditorio”, ellos estarían jugando a la pelota en el
pasillo de en medio, aventando aros sobre las pelotas, teniendo recreación, divirtiéndose, y
entretenimiento, todo esto formando parte de una iglesia emergiente. Ellos creen que debemos
alejarnos de los conceptos antiguos de adoración y aun de la “antigua” música de la iglesia.
Debemos acomodar a la congregación y crear un ambiente de confort y relajamiento para ellos.
Debemos ser sensibles a lo que ellos desean.
¿Qué tan lejos debemos ir en este asunto de acomodar las filosofías de la iglesia emergiente?
Bueno, todo debe cambiar incluyendo la música, las Biblias, la adoración, el ambiente, los
propósitos, las metas, la decoración, y el vestir. La amplitud de esta creencia ha ido tan
lejos hasta el punto en l cual Billy Graham ha declarado en su entrevista con Robert Schuller
que debemos aceptar que el Cuerpo de Cristo incluye muchas otras religiones. De acuerdo a su
creencia “emergente”, habrá quienes vayan al cielo aun sin haber creído en Jesucristo como su
Salvador. El Dr. Graham dijo de manera muy explícita que esto incluía Hindúes y Budistas,
quienes entrarían al cielo por otro camino. Tales palabras con tal denuedo de su parte nos
indican que también él es parte de esta transición para llevar a cabo la unión de todas las
religiones en una sola.
Conclusión
Existe un ambiente, una atmósfera no natural que ha entrado a la iglesia institucional y que
es extraña para el verdadero hijo de Dios. El remanente en los Últimos Tiempos será visto por
la iglesia de los tiempos presentes, como aquel que pertenece a la Edad del Oscurantismo. Aun
nuestra terminología, nuestra adoración, y nuestro concepto de caminar con Dios serán vistos
como algo obsoleto y arcaico. Es evidente que la transición se encuentra avanzada desde hace
ya cierto tiempo; ahora estamos entrando a la solidificación de la creencia postmoderna
dentro de la iglesia. Cada vez es más evidente que el cristiano promedio desconoce el
concepto de lo que es “caminar con Dios”. Tales cristianos incluyen pastores; estos han
estado en contacto con lo que se le llamamos contemporáneo, por lo tanto desconocen la
historia, y a aquellos hombres quienes vivieron en un verdadero caminar con Dios.
Tristemente, las biografías de los hombres del pasado están siendo ahora escritas desde la
perspectiva de la iglesia emergiente. De manera descarada, ellos declaran que hombres como
Martín Lutero fueron los precursores de la iglesia emergiente y de todos los misioneros
contemporáneos. Estos escritores han re-interpretado completamente tales vidas de antaño, su
terminología, sus devociones, y oraciones (i.e. la interpretación de John Piper acerca de
Jonathan Edwards y del Primer Gran Avivamiento).
También existe la nueva hermenéutica emergiendo de lo contemporáneo, donde los hombres están
dándonos totalmente nuevas interpretaciones de las Escrituras. Aunque afirmen usar la misma
Biblia, ellos la miran a través de los ojos de la iglesia emergiente. Es evidente que
eventualmente todos los sistemas teológicos tendrán que ir en dirección de esta nueva
iglesia. El antiguo Calvinismo y el Arminianismo de antaño tendrán que ser reinterpretados
según los tiempos actuales. Todos estos sistemas deben morir o cambiar debido a que estaban
basados en la razón y ciertos absolutos. La persona debe creer ciertas cosas para poder ser
Calvinista, Arminiano, Metodista, Episcopal, o Católico Romano; todas esas cosas deben ser
eliminadas en estos días de poderes profundos de la iglesia emergiente.
Uno de los dolores más grandes que el remanente va a experimentar es que observará a amigos y
compañeros en el camino de la vida, quienes parecían discernir los cambios generales que se
estaban llevando a cabo dentro de la iglesia en días pasados, ahora estarán siendo atrapados
por la telaraña de la decepción que se encuentra en los movimientos transicionales que están
dando lugar al nacimiento de la iglesia Postmoderna. Tales individuos serán absorbidos
por el vórtice del Postmodernismo. En este lento pensamiento filosófico emergente, a la larga
no habrá semejanza con el pensamiento del pasado. Esta es la determinación de la iglesia
emergiente; lo antiguo debe ser destruido, y una nueva forma de acomodo del Cristianismo debe
ser establecido en su lugar para la venida del nuevo mundo del Anticristo. La palabra
Cristo se ha convertido en algo global, y ya no se utiliza únicamente en relación con
Jesús. Es la palabra para el hombre del Shangri-La venidero, el hombre que dirige la utopía
de la humanidad en el futuro. Para que esto se lleve a cabo, aun el Cristianismo público debe
cambiar drásticamente. Es desde este vientre postmoderno que el Anticristo vendrá.
En la escena pública de la vida, ¿cuál será el concepto de la Iglesia de aquí a diez o quince
años? Más y más, el Existencialismo está dominando todas las religiones contribuyendo a la
negación de absolutos bíblicos. ¿Por qué es muy importante que todos postpensamientos
religiosos sean fluidos? La estabilidad y exactitud de la Verdad y de los absolutos
establecen inmutabilidad. La Verdad Eterna es resuelta en sus principios, autoridad, y
perpetuidad. Por lo tanto, una generación postmoderna debe destruir aquello que es inmutable
y de alguna manera colocarlo a un a estado fluido con el propósito de re-moldearlo y
re-formarlo. El Cristianismo público se encuentra en estos días en un estado fluido. La
absolutabilidad de principios y prácticas ha sido lentamente corroída durante las últimas
décadas del Evangelicalismo. La apostasía que hoy en día se ha apoderado de la iglesia
institucional desde una perspectiva global, se le ha dado un nuevo nombre, la Iglesia
Emergente. Pero simplemente una iglesia en rebelión para con su Señor, ha desertado hacia el
mundo. Una religión de los Últimos Tiempos está naciendo sobre tales aguas inestables.
Que Dios nos dé discernimiento para ver que estamos en los últimos días de existencia de la
iglesia visible. Las puertas del infierno han prevalecido en contra de la iglesia
institucional; sin embargo, el remanente, la iglesia verdadera, construida por Jesucristo y
sobre Cristo Jesús nunca verá esta muerte del Hades.